¡Benito Juárez merece estar en mi blog!

Un hombre humilde, sensato, caritativo, y con gusto por la política.

Benito Juárez se merece un lugar en mi blog, le regalo miles de palabras. Si piensan que hablaré del Presidente mexicano están equivocados, aunque sus cualidades sean parecidas, son dos personas diferentes.

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Le escribo al hombre sampedrano, que cruzó la frontera en busca de un sueño que ha ido construyendo, un excelente hijo, hermano, tío, padre y ahora abuelo.

Un hombre visionario que vela por los suyos y por las demás personas, principalmente por los inmigrantes latinos, es indescriptible el trabajo que realiza día a día, por cada ser humano que necesita de su ayuda. Y es de aplaudir esa valentía, es de admirar la fuerza con la que ha logrado salir adelante.

No me alcanzan las palabras para poder describir al hombre guatemalteco, que a pesar de la distancia no se olvida de sus raíces.

Un espíritu luchador y un alma alegre, son características del hombre, que vino a la vida un 24 de Septiembre.

Le agradezco a Dios por brindarle un año más de vida, y le pido que sean muchísimos más.

Mis mejores deseos siempre.

¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS AL MEJOR!!

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Enviciame

Enviciame de amor, dueño de lo ajeno, hurtame con tu calor, el frío de mi corazón. Explora mi alma para encontrar la receta perfecta, apoderate de mi mente y obligame a ver tus ojos color miel.

Dedicame las madrugadas que robaste años atrás, obsequiame la Mar para dejar ir las canciones que me prohíben pensar en tí.

Enviciame con tu olor, y enloqueceme con tus miradas, absorbe mis conversaciones y ahoga mis enojos con un beso acompañado de una caricia.

Enamorame sin miedo, que puedo quedarme a tu lado enviciada de este amor. imagenes-de-amor-cristianas-tumblr-2-e1481212573917.jpg

En un rincón.

Completando los pedazos de mi corazón me quedé acorralada en un rincón, esperando a que pasaran los días, los meses y los años.

Feliz de la vida, sumergida entre libros, no sentí el frío que inundaba mi cuerpo. Tomé precauciones con las aventuras para no enamorarme.

Aprendí tan bien, que ahora estoy perdiendo la batalla, ante un hombre que se ha vuelto el personaje de mi libro favorito, podría dedicarle la Luna, llena de suspiros y enredos.

Y no me importa perder una vez más, que de algo estoy segura, si se ha vuelto el muso de mis letras, el jefe de mi insomnio ha de estar haciendo algo bien para aparecer tan noche en mi pensamiento.

Respira, amor.

Amor mío respira, no absorbas vacío, deja que se vaya, no creas que estoy en la puerta para irme, sería una tontería salir, no cierres los ojos, ni tomes mis manos, ni pienses llevarte mis nudillos a la boca para poder darles un delicado y duradero beso muestra de tu arrepentimiento, no vengas a improvisar ojos llenos de cristales, quisieras atravesarme para volver a ser un pecado, no te confundas no estoy en la puerta por eso, te has quedado petrificado al querer lanzar una flecha de excusas, no es el primer engaño, hacía ti. No creas que viví engañada, te he recordado en las mañanas por la tranquilidad que me da al no tirar una almohada como sinónimo de advertencia, esperando a que te fueras, he estado en contra de la violencia, pero fui capaz de abusar de ti cada madrugada, no te preocupes que puedes quedarte con la fotografía en dónde nos damos la mano.

No me voy, hace tiempo me perdí en el viento, vengo de visita, me preocupa que pienses que tienes mi amor, y la autoridad para robarme noches y mañanas. Espero que hayas puesto atención y ya no te aparezcas en mi puerta cada madrugada.

Se cayó la última pestaña.

Con una taza de té recordó la primera pestaña que se cayó tras tu partida, con el alma deshecha se daba cuenta que ya eran cinco pestañas en tres días, su casa un mar de lágrimas, intentando  coser sus alas para aprender a volar otra vez, cada vuelo fallido era un quejido de dolor por sí misma, sus rizos llenos de historias dolorosas, un cuello que pedía a gritos que fuesen borrados tus besos, sin conciencia alguna se fueron cayendo esas pestañas fuertes y volteadas que adornaron los ojos que un día brillaron de tanto amor.

Y allí estaba la última pestaña, como una compañera aferrada, testigo de las noches que despierta se quedó lamentando la pérdida de tú calor, y cuando menos lo pensó  se cayó la guerrera, una lágrima de felicidad fue la culpable, producto del nuevo ladrón de las madrugadas.

 

 

Años de lecciones.

La vida es una escuela en dónde mejoras o empeoras como persona, vivimos desde pequeños con reglas básicas, y así vamos creciendo, con nuestro libre albedrío tomamos decisiones buenas o malas, caemos, tropezamos, nos ahogamos, pero regresamos con las fuerzas triplicadas, o quizá nos quedamos allí.

He aprendido que la belleza está adentro, y nos encargamos de exteriorizarla, si nos sentimos bien con nosotras mismas, los demás lo harán, aparte es el ego y el valor; me valoro y sé que soy capaz de llegar a mi meta, soy egocéntrica y sé que nadie más llegará si yo no llego. Si nos alientamos, nada durante el día nos hará caer, tal vez temblar pero no caer.

He aprendido que para vivir bien, no basta con tener la mejor rutina, o menú alimenticio, antes de todo debemos de estar agrecidos con Dios; teniendo la convicción de ser guiados por él día a día.

Si pienso positivamente y contagio a los demás, todo será armonía, es mejor callar que gritar.

He aprendido a vivir con cada detalle hermoso de la vida, a contemplar desde un suspiro, hasta una Rosa.

Aprendí que las etiquetas sociales no deben de perjudicarte, ni definir quien eres, porque todos desde el momento en que nacemos ya somos alguien.

Sé que las oportunidades no llegan dos veces, y por lo tanto se debe de aprovechar lo que tenemos en nuestras manos al máximo.

Si hoy estás arriba mañana estarás abajo, y si estás allí que sea para ayudar a subir a los demás.

Aprendí que todos son buenas personas, hasta que te apuñalan por la espalda.

Practico un dicho propio: “Ayuda al necesitado, y que no te importe a dónde vayan los fondos”. Porque muchas veces cuestionamos a las personas y solo Dios tiene ese derecho.

El dinero no es eterno, va y viene. Si no disfrutas el hoy, mañana ya no habrá tiempo.

Sé que he aprendido tanto y aún así no es suficiente.

Para usted…

Me dirigo de la manera más cordial señorita, para usted son estas palabras… Usted que se ha metido en mi matrimonio, no solo en la cabeza de mi marido, en las de mis hijos y mía también. A usted que no lo hace por amor sino por pasar el rato, si, a usted me dirigo señorita, no la llamo dama, porque una dama no intenta destruir a las personas, no envía pensamientos de odio, una dama come callada, por respeto, porque sé que el amor no tiene fronteras, porque el que ama no daña, si fuera por amor no intentaría destruir mi hogar.

Usted que con sus llamadas a media noche despertaba a mis hijos, le pido que nos deje de llamar porque es mi hogar, y no es por él, es por la integridad de mis hijos. 

Si con la primera rosa que encontró en su camino, mi querido esposo, quiso abandonarla, tenga por seguro que lo hará con la segunda o con la tercera.

Mis más sinceras condolencias a su dignidad, pero por favor ya no nos vuelva a buscar, le escribo de mujer a señorita, porque mi respeto es tanto que no la llamo de otra manera como usted ha hecho conmigo.

Solté un suspiro.

Solté un suspiro con una copa de vino, éxtasis de olvido, la mezcla perfecta para una tarde de Mayo. Repleta de paz embriagante, acomodada en la bañera, totalmente atrevida a respirar, a sacar en un suspiro lo tóxico de tu amor, lo cabrón de tus besos, el último suspiro dedicado a tu calor, me sentía capaz de escuchar a mi alma, que tanto tiempo estuvo ahogada, por la culpa de un recuerdo inaudito caminando a la par de ella, tomándola de la mano, regalándole espinas para poder mantenerla viva. Porque en una tarde de Mayo, me regalaste las primeras espinas capaces de quedarse hasta tu regreso.

Celebro mis espinas con una copa de vino, soltando un suspiro lleno de alegría, porque no existe regalo más lindo, como guardianes fieles defendiendo a su dueña. Sin césar a tu egoísmo solté, a tu amor despedí, con mi amor… Me quedé. 

Hasta el cielo.

Querida abue.💕 

Sé que estás muy bien, aún apareces en mis sueños consolandome, sabes bien que no te olvido, tu recuerdo sigue presente, desde hace catorce años, tu compañía me hace falta.💔 No lloro en frente de las demás personas, al menos que tu recuerdo llegue a mi mente. A mis veinte años aún te pregunto con ingenuidad, cuándo regresarás. Sé que no puedes regresar, pero agradezco al cielo por esas visitas en mis sueños. ¿Sabes, no he vuelto a declamar desde tu partida? Mi mejor coach se fue.💔 Hablo con tanto orgullo de ti.👼👵✨ Esque para mí fuiste la mejor siempre.😘 Te he copiado algunas frases, me gustaban mucho. Hago mi tarea sola tal como te gustaba. Y aunque sé que esta carta no te llegará, quería tenerte en una entrada de mi blog.

Con amor hasta el cielo.💕

Miércoles 26 de Abril.

Un día como cualquiera, los buses urbanos hacían su recorrido y yo con ellos. 

Cansada de ver pasajeros enfrascados en su mundo, mis ojos fueron a dar con una jovencita; tan ingenua como nadie…

Me reí de su mirada, en ella se reflejaba la sencillez de su vida. Me reí de sus sueños fantásticos, mi soledad también se rió al verla, su felicidad se reflejaba en su rostro, no era capaz de llorar en silencio, porque podía ser sincera enfrente de los demás, vivía como pez en el agua, creía en los cuentos de princesas y las carcajadas seguían en mi cabeza. Las lágrimas inundaron mi corazón, cuando su sonrisa se hizo presente, de la nube se bajó, para dedicarme una sonrisa y destrozar mi vida, al verme reflejada en ella años atrás. Reí hasta que no pude más porque ya no había tal ingenuidad en mí, reí al recordar lo ilusa que fui para construir un castillo de deseo, y que el destino fuera el encargado de destruirlo.